- Siempre hacés lo mismo.
- ¿Voy a tu casa o no?
- ¡Andáte a cagar, pelotudo!
Así terminó la última conversación que tuvimos. Soy de los que apuesta a seguir llevándose bien con los ex, para poder cojer sin culpa. Nada mejor que conocer un cuerpo. Siempre nos juntamos. Bueno, solíamos hacerlo.
Resulta que comenzó a salir con alguien y tiene menos disponibilidad. Viene a verme cuando tiene tiempo, miente y hacemos sólo las cosas que su chico no quiere hacer. La verdad ya no me excita.
Ese día habíamos arreglado para encontrarnos. Fijamos una hora y un lugar: mi casa. Empezó postergando, pidiendo exigencias ("hoy te cojo yo") [a mi no me coje nadie], y lo que terminó de sacarme fue que me pidiera fotos en pelotas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario