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sábado, 24 de octubre de 2015

Entregá a tu hijo

En el cumple de una compañera de trabajo conocí a su familia. Algo la tenía vista. Pero toda por separada y en otro contexto. Ahí estaban todos juntos. Era un día de mucho calor y estábamos lejos de todo. 

No me estaba divirtiendo, me sentía incómodo como siempre y había organizado planes para unas horas después con la excusa de irme temprano. Pero todo cambió. Apareció el hijo mayor. Tendrá unos 17 u 18 años, morocho, alto, con una cara extraña y un cuerpo que no me pasó desapercibido. 

Desde ese momento se me olvidó todo. No le di más bola a mi amiga y me concentré en él. Supe que es bisexual y que está de novio. Planeo ver cómo me lo vuelvo a cruzar en otro contexto. 

miércoles, 12 de agosto de 2015

Me siento acosado

Fuimos a dar una vuelta porque tenía una propuesta laboral que hacerme. Necesito la plata y siempre salimos a tomar mates por ahí. Me subo al auto y no sabía que no me bajaría de ahí hasta tres horas después.

Fuimos a un barrio cerca, a una ciudad a diez kilómetro y otro barrio en la punta de la ciudad. Mis sospechas empezaron en los descampados. Había ignorado sus insinuaciones toda la tarde, pero ahora realmente me preocupaban.

Tan incómodo me sentí que le pedí a una amiga que me llamara. Fingí tener planes con ella y no lo volví a ver. Nunca me había pasado algo así. No volveré a dejar que suceda.

martes, 21 de julio de 2015

Lo ignoro

- Siempre hacés lo mismo.
- ¿Voy a tu casa o no?
- ¡Andáte a cagar, pelotudo!

Así terminó la última conversación que tuvimos. Soy de los que apuesta a seguir llevándose bien con los ex, para poder cojer sin culpa. Nada mejor que conocer un cuerpo. Siempre nos juntamos. Bueno, solíamos hacerlo.

Resulta que comenzó a salir con alguien y tiene menos disponibilidad. Viene a verme cuando tiene tiempo, miente y hacemos sólo las cosas que su chico no quiere hacer. La verdad ya no me excita.

Ese día habíamos arreglado para encontrarnos. Fijamos una hora y un lugar: mi casa. Empezó postergando, pidiendo exigencias ("hoy te cojo yo") [a mi no me coje nadie], y lo que terminó de sacarme fue que me pidiera fotos en pelotas.

sábado, 7 de marzo de 2015

Este cabeza no me interesa

No lo conocía pero me hablaban mal de él. "No sé qué le ve" me decían mis amigas. Hablaban del novio de una de ellas.

La verdad es que atractivo no es. Simpático tampoco. Y sobre todo, es un cabeza. Para los extranjeros, les explico, que un cabeza es una persona con determinadas características. Suele ser de menores recursos económicos, poca educación, con un acento particular y gustos asociados a una clase social determinada.

Lo conocí. No entendí efectivamente qué le veía mi amiga. Era tosco, agresivo, mal hablado y machista. Intenté verlo sexualmente, pero tampoco me lo cojería. Y eso es raro.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Un pelo de concha...

"...puede más que una junta de bueyes" dijo, con sus labios gruesos. Lo miré a la cara, esa cara llena de arrugas que juntaba experiencia y que estaba recortada por el espejo.

No dije nada. La frase me asqueó. No sé si por la vulgaridad de la expresión, por el personaje, porque no guardara la compostura. No lo analicé mucho. Me concentré en el refrán.

La expresión venía a colación por una mala decisión de mi jefe, inducida por su nueva pareja, una boluda que trabaja con nosotros.

A los diez minutos le daba la razón. Es increíble lo que hacemos cuando queremos un par de genitales.

lunes, 23 de febrero de 2015

A Blogger le dio verguenza

Voy a la bandeja de entrada y encuentro un mail de Blogger en el que anuncia que cambiarás las política de contenido. Es uno de eso mail que no leés bien porque sabés que por más que te indignes, y escribas quejándote, no vas a cambiar nada. Pero, me decidí a leerlo, en una de esas cedía derechos que me interesaba conservar. Y así fue.

En el mail de cuatro párrafos Blogger me explicaba que decidió cambiar las políticas de contenido y no permitiría material explicito sexualmente en imágenes o videos. Me contaba esto porque yo tengo un blog que podría desaparecer (cosa que hablaré en otro post). Me consolaba diciendo que podría utilizar imágenes de este tipo siempre y cuando se tratara con fines educativos, artísticos ó científicos. 

Esto me hizo preguntarnos por qué nos avergüenza tanto este aspecto, tan humano, de la sexualidad. Si una cosa buena tenia blogger era que permitía el contenido sexual. Bastaba con indicarlo en un formulario, para que apareciera una advertencia al que ingresaba por primera vez en el sitio, y podríamos postear lo que quisiéramos.

Otra de las desventajas que observo es que ahora empieza una discusión sobre qué es pornográfico, qué es artístico y qué es científico en cuento a los recursos gráficos.

Sin embargo, el gigante de Internet me dice que no perderé el material, que podré verlo solo yo y que si quiero readecuar el blog para que sea visitado puedo hacerlo antes del 23 de marzo, que es cuando entran en vigor estas nuevas medidas.

Al final de cuentas, Blogger envejeció y le empezó a dar pudor, tal como a cualquier vieja concheta que después de convertirse en respetable se olvida cómo le gustaba cojer.

sábado, 21 de febrero de 2015

Me cogí un extranjero

Todo el mundo tiene objetivo. Se establece metas que quiere alcanzar. La mía era cojerme a un chico de la nueva ciudad donde estaba viviendo. Era un ciudad más grande. Ya no estaba en la Patagonia y me había ido a vivir solo.

Estaba en el departamento y tenía a mi primera victima. Zafaba. No era de la calidad de la ciudad pero era apetecible, y sobre todo, me serviría para mis fines.

Tomé la iniciativa. Lo había invitado a tomar mates. Después de charlar bastante me acerqué y lo besé. Lo toqué entre las piernas, apretando suavemente su jean y dije que me acompañara.

Habíamos hablado mucho de porno, y le puse un video, aunque el no estaba interesado en eso. Ahí se frustró otras de mis fantasía. No sé por qué pero siempre quiero convencer a alquilen de que cojamos mirando porno. (Esto es para otro post).

Lo hicimos y en ese momento posterior al placer, en donde la situación se vuelve más intima, nos quedamos desnudos hablando. Le pregunté de su vida, porque hasta entonces no le había dado mucha bola a decir verdad, y en todo eso me dice algo extraño. Menciona que vivía con sus papás desde que llegaron a Argentina cuando tenía cinco años.

¿De dónde sos? le digo. Me nombra una ciudad que no conozco. Vuelvo a preguntar, y responde: Colombia. No puedo decir lo frustrado que me sentí.


jueves, 19 de febrero de 2015

Con olor a culo

Pocas veces me pasó. Creo que lo dije con anterioridad pero tengo una facilidad para exitarme. Resumiendo: soy calentón.

En esos momentos en los que necesitás descargar y con vos mismo no te alcanza tendés a llamar a una fija. Bueno, eso hice. Alguien nada particular, con el que habíamos intercambiado un par de mensajes, alguna que otra foto y se mostraba predispuesto.

Llega a casa. Resulta que lo tenía visto y lo había evitado. "Bueno, ya está. Lo tenés en casa. Vamos a hacerlo" pensé.

No me gustaba mucho. No era mi onda. Era grande, tosco, un poco fofo y evidentemente gil. Me exité y dije: "Listo. Lo cojo y lo mando a su casa". A diferencia de otras veces ni siquiera me interesaba su placer.

Empezamos. Gemía horrible y exageradamente. Lo dejé pasar. Al pasar los minutos me concentré en lo que hacía y empecé a ser distraído por otra cosa: su olor. Efectivamente, esto nunca me había pasado. Quise no darle importancia. Pero mi cuerpo no me respondía. Llegó un punto que era lo único que pensaba. Inclusive perdí la erección.

Con lo que quedaba de fuerzas corté la circulación de mi miebro, para que no dejara de perder volumen. Al ver cómo me quedaba solo, sin la ayuda de mi cuerpo, hice lo que era más humano. Fingí acabar y lo mandé a su casa. 

domingo, 6 de mayo de 2012

Cada primera vez

En una serie de TV una pareja de adolescentes completaban con sus amigas sus dudas respecto a la primera vez con su nueva pareja. Si bien ya había tenido su primera vez, se planteaba la situación del primer encuentro con una persona diferente. Nueva. Era una segunda primera vez.

Esto me llevó a pensar lo complicado que es intimar con una persona por primera vez. Siempre es un momento incómodo porque no tenemos información, más que las que nos ha proporcionado a lo largo del cortejo. Es decir, no hemos podido comprobar si lo que hacemos le causa placer. Tampoco la hemos visto completamente desnuda, ni ella a nosotros.

Nunca supe bien cómo encarar esta situación y lo que me ha servido es comunicar absolutamente todo. Bajas las expectativas. Intentar crear una conexión. Y si eso no funciona, decir que es la primera vez que me pasa.

viernes, 20 de abril de 2012

Mendigar por sexo

Estoy en esos días (No, no me vino) en los que necesitás, cómo decirlo... afecto.

Lo que me llevó a reflexionar sobre algunas cuestiones del estar caliente.  En primer lugar estás mucho más predispuesto a aceptar propuestas que quizás de otro modo no te interesarían. Ves a todos más atractivos y hasta al cartero le das.  

En segundo lugar, y de forma paralelamente opuesta nadie se te acerca. No sé si es una especie de olor a desesperación, pero en esos días todo el mundo está ocupado, enfermos, de viaje o en pareja y son súper fieles.

Tercero, andás equipado siempre listo para una batalla. Muy higienizado, con desodorantes y perfume en la mochila, con un forro en cada pantalón, etc., por si las moscas.  

Cuarto, te parece que todo el mundo coje, o que todos los mensajes que recibís están hablando de eso. Encontrás mensajes sexuales en las revistas, en la tele, en lo que te dice el profe en la clase, en lo que te cuenta tu compañera de laburo. En todo. Pareciera como si todo el universos fuera miembro de un club exclusivo, te lo contara y vos no pudieras acceder por más que te lo propongas.

Por último, cuando tenés una fija, cuando sabés que este no te falla y quedás en encontrarte con esa personas te pasan las mil y una. Te perdés, te quedás sin crédito, sin batería, te olvidás la plata en otra campera. Se desencuentran. Te surge algo. Y si llegás a concretar, una vez que todo acaba pensás: "La verdad, no era para tanto".

miércoles, 18 de abril de 2012

Una paja no se le niega a nadie

"Soy muy bueno haciendo el amor porque he practicado mucho solo" dijo antes de irse. Me quedé pensando en eso, y aunque nunca pude comprobar si realmente era bueno, me gustó la frase.

Al parecer, la dijo un actor de Hollywood.

"La sociedad no entiende la necesidad de perfeccionar el arte de la autocomplacencia para generar mejores amantes" reflexioné. Y no es del todo descabellado si te ponés a pensarlo, porque podés elaborar un plan a mediano o largo plazo y tener en los próximos años unos tipos que garchen como los dioses.

Es sencillo. Si uno practicando puede conseguir buenos resultados, por qué no establecer un plan para que muchas personas a la vez lo hagan, descubran su cuerpo y puedan tener mejores relaciones. Eso tendría muchas ventajas, por un lado todo el mundo andaría de mejor humor, por el otro, desaparecería del mapa los malcojidos, gente sumamente jodida que es así por no estar satisfecha sexualmente.

Además, según un estudio científico la calidad de "la materia prima" en la producción de bebés influye en la fertilidad. Es decir, si tenés una previa potente, en la que realmente te exitás, tu materia prima resultará más eficiente para concebir. [Este dato es para convencer a los heterosexuales].

Piénsenlo.