Es algo que nos suele suceder. Todo el mundo tiene amigos/as y estos tienden a ponerse de novios. Es una situación compleja en la que esta nueva persona tiene que caernos bien, porque en parte, de nosotros depende el destino de esa relación.
Al mismo tiempo, nuestro amigo/a tiene que encontrar puntos en común para poderlo integrar al grupo. Si en el caso, digamos, tenemos una amiga que conoció a alguien y quiere integrarlo sabe que tiene que unirlo a los chicos. En parte, para que las perras de las chicas no se lo roben.
Y cuando uno es amigo hombre, y le gustan los hombres, y el resto no lo sabe se vuelve complicado también porque corres el riesgo de que te pase lo que me está pasando ahora.
Estoy ligeramente atraído por el novio de mi amiga. No creo que sea nada grave. Pero es interesante. Educado, y de izquierda. No sé qué tienen los zurdos pero me gustan.
Un pequeño perfil de un extraño personaje que habita el ciberespacio, escrito en pequeños retasos y lo peor de todo, con ideas propias.
Mostrando entradas con la etiqueta atracción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta atracción. Mostrar todas las entradas
jueves, 26 de febrero de 2015
sábado, 21 de febrero de 2015
Me cogí un extranjero
Todo el mundo tiene objetivo. Se establece metas que quiere alcanzar. La mía era cojerme a un chico de la nueva ciudad donde estaba viviendo. Era un ciudad más grande. Ya no estaba en la Patagonia y me había ido a vivir solo.
Estaba en el departamento y tenía a mi primera victima. Zafaba. No era de la calidad de la ciudad pero era apetecible, y sobre todo, me serviría para mis fines.
Tomé la iniciativa. Lo había invitado a tomar mates. Después de charlar bastante me acerqué y lo besé. Lo toqué entre las piernas, apretando suavemente su jean y dije que me acompañara.
Habíamos hablado mucho de porno, y le puse un video, aunque el no estaba interesado en eso. Ahí se frustró otras de mis fantasía. No sé por qué pero siempre quiero convencer a alquilen de que cojamos mirando porno. (Esto es para otro post).
Lo hicimos y en ese momento posterior al placer, en donde la situación se vuelve más intima, nos quedamos desnudos hablando. Le pregunté de su vida, porque hasta entonces no le había dado mucha bola a decir verdad, y en todo eso me dice algo extraño. Menciona que vivía con sus papás desde que llegaron a Argentina cuando tenía cinco años.
¿De dónde sos? le digo. Me nombra una ciudad que no conozco. Vuelvo a preguntar, y responde: Colombia. No puedo decir lo frustrado que me sentí.
Estaba en el departamento y tenía a mi primera victima. Zafaba. No era de la calidad de la ciudad pero era apetecible, y sobre todo, me serviría para mis fines.
Tomé la iniciativa. Lo había invitado a tomar mates. Después de charlar bastante me acerqué y lo besé. Lo toqué entre las piernas, apretando suavemente su jean y dije que me acompañara.
Habíamos hablado mucho de porno, y le puse un video, aunque el no estaba interesado en eso. Ahí se frustró otras de mis fantasía. No sé por qué pero siempre quiero convencer a alquilen de que cojamos mirando porno. (Esto es para otro post).
Lo hicimos y en ese momento posterior al placer, en donde la situación se vuelve más intima, nos quedamos desnudos hablando. Le pregunté de su vida, porque hasta entonces no le había dado mucha bola a decir verdad, y en todo eso me dice algo extraño. Menciona que vivía con sus papás desde que llegaron a Argentina cuando tenía cinco años.
¿De dónde sos? le digo. Me nombra una ciudad que no conozco. Vuelvo a preguntar, y responde: Colombia. No puedo decir lo frustrado que me sentí.
jueves, 19 de febrero de 2015
Con olor a culo
Pocas veces me pasó. Creo que lo dije con anterioridad pero tengo una facilidad para exitarme. Resumiendo: soy calentón.
En esos momentos en los que necesitás descargar y con vos mismo no te alcanza tendés a llamar a una fija. Bueno, eso hice. Alguien nada particular, con el que habíamos intercambiado un par de mensajes, alguna que otra foto y se mostraba predispuesto.
Llega a casa. Resulta que lo tenía visto y lo había evitado. "Bueno, ya está. Lo tenés en casa. Vamos a hacerlo" pensé.
No me gustaba mucho. No era mi onda. Era grande, tosco, un poco fofo y evidentemente gil. Me exité y dije: "Listo. Lo cojo y lo mando a su casa". A diferencia de otras veces ni siquiera me interesaba su placer.
Empezamos. Gemía horrible y exageradamente. Lo dejé pasar. Al pasar los minutos me concentré en lo que hacía y empecé a ser distraído por otra cosa: su olor. Efectivamente, esto nunca me había pasado. Quise no darle importancia. Pero mi cuerpo no me respondía. Llegó un punto que era lo único que pensaba. Inclusive perdí la erección.
Con lo que quedaba de fuerzas corté la circulación de mi miebro, para que no dejara de perder volumen. Al ver cómo me quedaba solo, sin la ayuda de mi cuerpo, hice lo que era más humano. Fingí acabar y lo mandé a su casa.
En esos momentos en los que necesitás descargar y con vos mismo no te alcanza tendés a llamar a una fija. Bueno, eso hice. Alguien nada particular, con el que habíamos intercambiado un par de mensajes, alguna que otra foto y se mostraba predispuesto.
Llega a casa. Resulta que lo tenía visto y lo había evitado. "Bueno, ya está. Lo tenés en casa. Vamos a hacerlo" pensé.
No me gustaba mucho. No era mi onda. Era grande, tosco, un poco fofo y evidentemente gil. Me exité y dije: "Listo. Lo cojo y lo mando a su casa". A diferencia de otras veces ni siquiera me interesaba su placer.
Empezamos. Gemía horrible y exageradamente. Lo dejé pasar. Al pasar los minutos me concentré en lo que hacía y empecé a ser distraído por otra cosa: su olor. Efectivamente, esto nunca me había pasado. Quise no darle importancia. Pero mi cuerpo no me respondía. Llegó un punto que era lo único que pensaba. Inclusive perdí la erección.
Con lo que quedaba de fuerzas corté la circulación de mi miebro, para que no dejara de perder volumen. Al ver cómo me quedaba solo, sin la ayuda de mi cuerpo, hice lo que era más humano. Fingí acabar y lo mandé a su casa.
martes, 17 de febrero de 2015
Una orden de restricción por acá
Estoy obsesionado con un pibe. Lo vi pocas veces. Cogimos menos. Hablamos casi nada. ¿Qué me gustó de él? Cada vez fueron cosas diferentes. Primero su cuerpo, después su onda. Finalmente lo que buscaba y su valentía.
Sin importar eso, y en una nueva etapa -de no regalarme tanto- estoy creando momento para que las cosas se den. Es una cuestión filosófica y es normal que no la entiendas, creo que ni yo lo hago bien todavía.
Lo que quiero decir es que me gusta más por lo que yo me imagino que podría ser de nosotros dos. Tengo esa puta costumbre de construir hacia adelante sobre un terreno de sueños. No sé si es normal, no sé si soy sólo yo el que lo hace, o se debe a algún tipo de condición, pero imagino demasiadas cosas sobre el terreno de la ensoñación.
Sin importar eso, y en una nueva etapa -de no regalarme tanto- estoy creando momento para que las cosas se den. Es una cuestión filosófica y es normal que no la entiendas, creo que ni yo lo hago bien todavía.
Lo que quiero decir es que me gusta más por lo que yo me imagino que podría ser de nosotros dos. Tengo esa puta costumbre de construir hacia adelante sobre un terreno de sueños. No sé si es normal, no sé si soy sólo yo el que lo hace, o se debe a algún tipo de condición, pero imagino demasiadas cosas sobre el terreno de la ensoñación.
viernes, 30 de marzo de 2012
Atracción sexual a primera lectura
Lo conocí como conozco a la mayoría de chicos gay de la patagonia: a través del chat. No recuerdo bien a través de cuál, pero fue atracción a primera lectura.
Creí que era mayor, después lo confirmé. Me gustó más. Tiene experiencia pensé (y vaya que la tenía!). Me apuró un poco, yo era nuevito y vueltero y lo dejé frustrado. Por lo menos fue lo que pensé. Me querría más porque no me tenía, ese era lo que planeaba.
Pasaron dos días y me reuní con él. Todavía no descubro que es lo que me atrajo pero desde entonces quedé prendado. Era tal vez su hipocrecía descubierta, su sinceridad desalmada y rasgos de lucidez que lo hacía parecer brillante.
Después un par de veces de verlo empecé a encontrar defectos que las primeras veces omití involuntariamente. Era plomo, calentón y tenía la pija muy fea.
Sin embargo, algo me quedó. Ya no contesto sus mensajes y lo ignoro en el chat pero cuando lo veo personalmente no puedo dejar de sentirme atraído y me vuelvo a ir con él.
Creí que era mayor, después lo confirmé. Me gustó más. Tiene experiencia pensé (y vaya que la tenía!). Me apuró un poco, yo era nuevito y vueltero y lo dejé frustrado. Por lo menos fue lo que pensé. Me querría más porque no me tenía, ese era lo que planeaba.
Pasaron dos días y me reuní con él. Todavía no descubro que es lo que me atrajo pero desde entonces quedé prendado. Era tal vez su hipocrecía descubierta, su sinceridad desalmada y rasgos de lucidez que lo hacía parecer brillante.
Después un par de veces de verlo empecé a encontrar defectos que las primeras veces omití involuntariamente. Era plomo, calentón y tenía la pija muy fea.
Sin embargo, algo me quedó. Ya no contesto sus mensajes y lo ignoro en el chat pero cuando lo veo personalmente no puedo dejar de sentirme atraído y me vuelvo a ir con él.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)