Voy a la bandeja de entrada y encuentro un mail de Blogger en el que anuncia que cambiarás las política de contenido. Es uno de eso mail que no leés bien porque sabés que por más que te indignes, y escribas quejándote, no vas a cambiar nada. Pero, me decidí a leerlo, en una de esas cedía derechos que me interesaba conservar. Y así fue.
En el mail de cuatro párrafos Blogger me explicaba que decidió cambiar las políticas de contenido y no permitiría material explicito sexualmente en imágenes o videos. Me contaba esto porque yo tengo un blog que podría desaparecer (cosa que hablaré en otro post). Me consolaba diciendo que podría utilizar imágenes de este tipo siempre y cuando se tratara con fines educativos, artísticos ó científicos.
Esto me hizo preguntarnos por qué nos avergüenza tanto este aspecto, tan humano, de la sexualidad. Si una cosa buena tenia blogger era que permitía el contenido sexual. Bastaba con indicarlo en un formulario, para que apareciera una advertencia al que ingresaba por primera vez en el sitio, y podríamos postear lo que quisiéramos.
Otra de las desventajas que observo es que ahora empieza una discusión sobre qué es pornográfico, qué es artístico y qué es científico en cuento a los recursos gráficos.
Sin embargo, el gigante de Internet me dice que no perderé el material, que podré verlo solo yo y que si quiero readecuar el blog para que sea visitado puedo hacerlo antes del 23 de marzo, que es cuando entran en vigor estas nuevas medidas.
Al final de cuentas, Blogger envejeció y le empezó a dar pudor, tal como a cualquier vieja concheta que después de convertirse en respetable se olvida cómo le gustaba cojer.
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