Estoy obsesionado con un pibe. Lo vi pocas veces. Cogimos menos. Hablamos casi nada. ¿Qué me gustó de él? Cada vez fueron cosas diferentes. Primero su cuerpo, después su onda. Finalmente lo que buscaba y su valentía.
Sin importar eso, y en una nueva etapa -de no regalarme tanto- estoy creando momento para que las cosas se den. Es una cuestión filosófica y es normal que no la entiendas, creo que ni yo lo hago bien todavía.
Lo que quiero decir es que me gusta más por lo que yo me imagino que podría ser de nosotros dos. Tengo esa puta costumbre de construir hacia adelante sobre un terreno de sueños. No sé si es normal, no sé si soy sólo yo el que lo hace, o se debe a algún tipo de condición, pero imagino demasiadas cosas sobre el terreno de la ensoñación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario