Muchas veces me siento afortunado de haber podido estudiar. Le doy gracias a mis viejos que me dijeron desde temprano "tenés que ir a la universidad". No concibo qué hubiese sido de mí sin eso. Es probable que tuviera hijos con alguna compañera de la escuela. Bueno, en realidad, no creo.
Pero probablemente me habría ido a trabajar a un supermercado como repartido. Diría que como petrolero pero si me vieras, no doy como petrolero. Lo mio es ser chamuyero. En serio, no he sido favorecido más que con una o dos cualidades físicas que a nadie importan. No me servirán en la vida.
Sin embargo he logrado hacer de mi parla algo que me sirve para resolver problemas cotidianos. Ahora no se me ocurren ejemplos, pero ya postearé algunos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario