lunes, 30 de abril de 2012

El trabajo y el trabajador

Hay pocas cosas por las que te pagan y por las que podrías decir que sos un trabajador. Pero si te ponés a pensar hacés muchas más de las que se contabilizás en tu currículo. Por ejemplo, cuidar a tus perros, hacer la comida, limpiar tu cuarto, etc.

Todas esas pequeñas tareas no son consideradas, nadie te paga un sueldo por hacerlas pero deberían constituir parte de las habilidades que sabés hacer. Antiguamente, a las mujeres, que no se les permitía trabajar como ahora, se las llevaba de habilidades (algo inútiles) para su vida en matrimonio. Así la doncella sabía cocinar, bordar y abrir la puerta para ir a jugar.

Deberíamos hacer organizaciones, tales como sindicatos, que ayuden a salvaguardar las pequeñas actividades no contempladas como laborales. Por ejemplo una asociación de empleados que lavan sus tazas en la oficina, o una confederación de los compañeros que siempre traen bizcochos. Piénsenlo.

viernes, 27 de abril de 2012

Mi problema con el inglés, no es tu problema

Tenía compañeros en la secundaria los cuales odiaban inglés. Probablemente los tengas (o los tuvieras), o lo eres (o eras). Pero ese no es sobre lo que me que me llevó a escribir hoy, sino la idea que hay atrás de esta materia.

Se suponía, en mi época por lo menos, que si hablabas inglés eras traga. O que si no lo hacías eras de un grupo social determinado, generalmente vulnerable. Nunca pude entender por qué.

El problema era que había gente que se negaba, o se asociaba, a esta idea con tanta fuerza que esto afectaba cómo avanzar sobre esa materia. Así los que querían ser identificados como un grupo de rebeldes antiyankies optaban, o se esforzaban, para hablarlo mal. Mientras que los que quería hacerse los chicos de mundo lo intentaban incorporar en su vida diaria.

Yo pasé por ambas etapas aunque el idioma me gustaba (la mayoría de mis bandas favoritas lo usan) y me sentí conflictuado sobre el pertenecer a los dos grupos. No sé, supongo que serán cosas de pibes.

miércoles, 25 de abril de 2012

Cinco razones por las que llamo a mi ex


  1. Siempre me atiende. Es bueno (y necesario a veces) saber que hay alguien dispuesto a atenderte sin importar la hora, día y que o hayas dejado porque querías probar cómo era estar con otras personas. 
  2. Es una persona que me conoce y con la que tengo buena química. Esto es como encontrar agua en el desierto. 
  3. Me ahorro todo el momento embarazoso y humillante de tener que conocer a alguien, contarle qué me gusta y por qué, preguntarle qué le gusta y hacerme el interesado. 
  4. Sé que me gusta. Esto no es una ciencia, salí con él. No era por nada. 
  5. Comprobar que va en decadencia. Me gusta observar que cuando estábamos juntos estaba mejor :)

domingo, 22 de abril de 2012

Cinco razones para no llamar a tu ex

Te presentamos aquí un sencillo reconto de razones por las cuales debés evitar contactarte con tu antigua pareja
  1. Recordarás los motivos por lo que terminaron. Tarde o temprano, es probable que lo hagas tardes, empezarán a darse cuenta por qué dejaron de salir. Y se volverán a repetir dándote cuenta que las cosas no van a cambiar. 
  2. Siguió viviendo luego que terminaron. Como así cada persona tiene un pasado cuando empezás a salir con ella, tu ex hace un pasado cuando deja de salir con vos. Podrías enterarte cosas que te desagraden como que con finalmente ese amiguito/a con el que tanta afinidad tenía pasó algo después que cortaron. 
  3. Uno tiene una imagen distorsionada de los ex. Una vez que lo perdiste y ya no está comenzás a idealizarlo. Incluso lo comparás. "Con él/ella no me peleaba tanto", "Me conocía de verdad", "jamás tuve problemas sobre este tema con mi ex pareja" son algunos de los argumentos que revolotean en tu cabeza. Pero sabés qué, son ilusiones. 
  4. Pensará que seguís enganchado/a con él. Esto no hace falta ni siquiera explicarlo. Es simple, si cortaste y lo volvés a llamar después de un tiempo pensará que querés algo nuevamente. 
  5. Te darás cuenta de que el que sigue enganchado/a sos vos y no él/ella. 

viernes, 20 de abril de 2012

Mendigar por sexo

Estoy en esos días (No, no me vino) en los que necesitás, cómo decirlo... afecto.

Lo que me llevó a reflexionar sobre algunas cuestiones del estar caliente.  En primer lugar estás mucho más predispuesto a aceptar propuestas que quizás de otro modo no te interesarían. Ves a todos más atractivos y hasta al cartero le das.  

En segundo lugar, y de forma paralelamente opuesta nadie se te acerca. No sé si es una especie de olor a desesperación, pero en esos días todo el mundo está ocupado, enfermos, de viaje o en pareja y son súper fieles.

Tercero, andás equipado siempre listo para una batalla. Muy higienizado, con desodorantes y perfume en la mochila, con un forro en cada pantalón, etc., por si las moscas.  

Cuarto, te parece que todo el mundo coje, o que todos los mensajes que recibís están hablando de eso. Encontrás mensajes sexuales en las revistas, en la tele, en lo que te dice el profe en la clase, en lo que te cuenta tu compañera de laburo. En todo. Pareciera como si todo el universos fuera miembro de un club exclusivo, te lo contara y vos no pudieras acceder por más que te lo propongas.

Por último, cuando tenés una fija, cuando sabés que este no te falla y quedás en encontrarte con esa personas te pasan las mil y una. Te perdés, te quedás sin crédito, sin batería, te olvidás la plata en otra campera. Se desencuentran. Te surge algo. Y si llegás a concretar, una vez que todo acaba pensás: "La verdad, no era para tanto".

miércoles, 18 de abril de 2012

Una paja no se le niega a nadie

"Soy muy bueno haciendo el amor porque he practicado mucho solo" dijo antes de irse. Me quedé pensando en eso, y aunque nunca pude comprobar si realmente era bueno, me gustó la frase.

Al parecer, la dijo un actor de Hollywood.

"La sociedad no entiende la necesidad de perfeccionar el arte de la autocomplacencia para generar mejores amantes" reflexioné. Y no es del todo descabellado si te ponés a pensarlo, porque podés elaborar un plan a mediano o largo plazo y tener en los próximos años unos tipos que garchen como los dioses.

Es sencillo. Si uno practicando puede conseguir buenos resultados, por qué no establecer un plan para que muchas personas a la vez lo hagan, descubran su cuerpo y puedan tener mejores relaciones. Eso tendría muchas ventajas, por un lado todo el mundo andaría de mejor humor, por el otro, desaparecería del mapa los malcojidos, gente sumamente jodida que es así por no estar satisfecha sexualmente.

Además, según un estudio científico la calidad de "la materia prima" en la producción de bebés influye en la fertilidad. Es decir, si tenés una previa potente, en la que realmente te exitás, tu materia prima resultará más eficiente para concebir. [Este dato es para convencer a los heterosexuales].

Piénsenlo.

lunes, 16 de abril de 2012

Las cazadoras de relaciones

Este fenómeno le debe haber ocurrido a más de uno.

Al parecer todo comienza cuando uno se pone de novio. Desde entonces expide una feromona, la de la monogamia (también conocida como la de la fidelidad). Esta sustancia es particularmente atractiva para una especie de subsiste de destruir relaciones ajenas.

Estas criaturas se sienten atraídas, sin razón consciente, por las personas comprometida. A partir de esto comienzan a desplegar sus encantos, una vez que saben que se está en una relación.

Para la persona que es víctima de esta seducción resulta particularmente interesante "jugar con fuego" y sigue el juego de seducción. Sin advertir que, más temprano que tarde, se terminará quemando.  

El atractivo de la situación funciona si la tercera persona se mantiene al margen de toda la actividad. Siendo un sujeto tácito del coqueteo.

Estas verdades cazadoras de relaciones van pululando de relación en relación, destruyendo todo lo que se interpone en su camino, disfrutando de la seducción y dejándonos el sabor en la boca de que "somos deseados aunque estemos de novios". ¡Cumplen un papel fundamente eh! Sostienen la pasión su uno sabe manejarlo, pero tienen contraindicaciones su usted tiene un novio celoso.

sábado, 14 de abril de 2012

Los ex deberían desaparecer cuando uno corta con ellos

No he tenido muchas parajes en mi vida. No he vivido tanto tampoco y me gusta conocer bien a la gente. Tener algo cercano. Tan cercano que es por eso que cuando esa persona se vuelve un/a "ex" debería desaparecer porque conoce mucho de mí. Porque me recuerda lo que sabe y me pone incómodo.

Esta es una teoría que siempre he sostenido y los que me conoce lo saben. Pero ahora vienen a cuento porque una ex noviecita (Sí, dije "noviecita") de la escuela se hizo muy amiga de mi hermana después de que cortamos. Y de sólo imaginarme de qué hablarán me poner los nervios de punta.

Mirá si les cuenta mis técnicas de cortejo, las boludeces cursis que decía, lo que hacía para verla, etc.

Lo peor es cuando en una ciudad chica te los volvés a cruzar todo el tiempo. De hecho ya es molesto cruzartelos cuando vos sabés que tuviste una historieta con ellos como para que encima -tu amigos, conocidos y familiares- te lo recuerden. "Te acordás cuando salias con fulanita" te dicen al frente de esta persona. Y vos transpirando un mar de sudor frío respondés tímidamente que sí.

Debería haber una fuerza cósmica que equilibrara el mundo amoroso y separara a los ex por lo menos en un terrenos de 1000 kilómetros de distancia uno de otro. No sé. El destino debería hacer que uno de los dos obtuviera una beca en Alemanía, por ejemplo. O, que lo contraten en una multinacional y lo trasladen a Irán.

miércoles, 11 de abril de 2012

El hombre llega a ser muy patética cuando está enamorado

Afortunadamente nunca he padecido este mal. Pero varios estudios confirman que un hombre enamorado es el ser viviente menos inteligente de la tierra, seguido por las babosas marinas y un político argentino poscampaña.

Al parecer, este mal que contraen algunos hombres -sin distinción de orientación sexual- afecta las conexiones nerviosas del cerebro. Quedando así despojados de cualidades intelectuales que hagan rever su comportamiento.

Un hombre enamorado puede escribirse, incluso tatuarse, el nombre de su amor en el cuerpo. Dejarse vestir, acompañarlo/a a lugares que antes no iría por su propia voluntad (sino para levantar algo) y hasta presentar a sus padres.

Los actos que son capaces de hacer estos sujetos ni siquiera se comparan con los que hace un hombre en celo. Siendo considerado este estado uno de los más peligrosos.

lunes, 9 de abril de 2012

No soy fan de los fans

Detesto, con todo las partes de mi cuerpo, a los fans. Estos seres nefastos me provocan rechazo desde el mismo momento que muestran interés inconmensurado por algo. Puede ser una serie de TV, un cantante, un género musical, una película o una idea. Lo que sea. Todos ellos me provocan alergia.

Es que de sólo pensar que una persona se fanatiza con algo me desagrada. Puede que tenga que ver con lo moderado de mis aficiones, pero el fan tiene algo que lo hace molesto: la idea de convertirnos en otros fans. De vendernos su objeto de fanatismo como si fuera la llave del paraíso.

Un fan nunca estará satisfecho, y esto lo aprovechan los comerciantes, que les venden estampillas, remeras y calzones con la idea que los desvela. Hay fans en todos lados. Están los fans de Dios, unos de los más propagado en los últimos tiempos (desde que se enteraron que los mayas anunciaron el fin del mundo), los de Lady Gaga (otra plaga), los de La Guerra de las Galaxias, etc.

Estos personases tienen una imaginación bárbara y saben más de sus observaciones de los que cualquier mortal podría hacerlo. Son obstinados, y jamás darán su brazo a torcer. Son fieles a la idea que ese objeto es puro e inmaculado, que son afortunados al poder seguirlo y que en parte existe para ellos.

Son personas altamente explosivas, por lo que recomiendo no llevarles la contra.

domingo, 8 de abril de 2012

Se rompió la cadena

Estás atascado en esa situación, sin poder escapar, como la mierda que quedó en la taza del baño. Solo. Recluido en ese estrecho cuarto. En silencio. Pensás qué hacer mientras volvés a intentar.

Ahora empezás a sospechar. El dueño de casa sabía y no te dijo nada. Se caga de la risa de vos, afuera. quiere ver cómo resolvés el lío en el que te acabás de meter.

Con tu vergüenza a cuesta, salís humillado a pedir ayuda. Intentás disimularla un poco pero se te nota. Para colmo, él se hace el desentendido. Te lo hace más difícil. Le pedís a la tierra que te haga de desaparecer, como si eso alguna vez hubiese funcionado. Otra vez no resulta.

Él se apiada, te ayuda, te sobra. Te despoja de un poco de orgullo, el que te quedaba, y queda como un rey. Explica ahora que nunca tuvo ese problema, como un impotente que se justifica. No le creés pero mentís.

Tu mierda se va y sos libre. Evitarás volver a hablar de eso para no se te revuelva el estómago.

viernes, 6 de abril de 2012

Una sociedad vouyerista

Soy vouyerista.

Para los que no sepan qué es eso, les adelanto que no es una enfermedad, ni una religión ni afiliación a un partido político determinado. Sino que es una forma de obtener placer.

Vouyerismo viene de una palabra en francés (voyeur) que significa mirar.

Sí, sé. Eso mismo. Me calienta mirar.

Si uno lo piensa en profundidad todos somos un poco vouyeristas, pero los que lo admitimos vamos más allá de serlo. Lo proclamamos, nos reunimos (porque somos seres sumamente sociables), compartimos nuestra pasión. Aunque muchos nos critiquen y no nos comprendan. Hay vouyeristas que en un acto sexual, por ejemplo, ni siquiera desean participar y que simplemente observar una situación les resulta placentero. Esto es lo que muchas otras veces resulta incomprensible: la "inactividad".

Pero de qué inactividad hablamos. Hay algo más activo que un vouyeristas: una persona que se ubica en frente tuyo mientras estás en una situación que le resulta excitante, te mira en detalles, algunos dejan que vos los veas mientras te miran, se excita y luego repite la escena en soledad o cuantas veces quiera.

Y es que, en los últimos años, ha habido un culto a la imagen. Favorecido esto con la aparición de la televisión y los medio gráficos, y potenciado por internet. Hoy en día miles de vouyers se reúnen en el mundo a través de sus pantallas y comparten secuencias de fotos, videos grabados con el móvil o relatos de lo que han visto y los ponen a disposición de otros desparramados por el mundo.

Es que esta sociedad, que idolatra los cuerpos perfectos, la juventud eterna y el exhibicionismo, nos da constantes estímulos para que nos mantengamos siempre en alerta. Y admitámoslo estamos constantemente observando otras personas, a través de Facebook, realities o programas de espectáculos, por lo que seríamos todos un poco vouyers.

jueves, 5 de abril de 2012

El levante de los pajeros

Levantarse a alguien es algo difícil que requiere cierta técnica. No me levanté a mucha gente pero conozco algunos de los principales argumento de la fauna galante. Ciertamente, los hombres con exceso de testosterona son más pajeros para levantar que los otros.

A esto, debo agregar que internet no hizo nada de bien en esto muchachos. Nunca falta el que está las 24 hs. conectado (y disponible). Eso que vos decís: Andá a laburar hijo de puta ó a estudiar  y dejá de pensar en cojer un rato.

También están los que hacen un laburo de artesano, chamuyando desde que te conectás hasta que te vas siempre con comentarios buena onda y positivo, que se te insinúan poco pero lo suficiente. Esos a los que te terminas cojiendo porque la remó bastante. Yo me ubico dentro de este grupo.

Tenés a los que buscan que vos los levantes. Son los que te dicen cosas provocadoras pero esperan a que vos remates. Ellos hacen el 95% y el resto depende de vos.

Está el calentón que te apura. Que te dice que sos el amor de su vida, que vive cerca de tu casa, que te lleva y te trae, que el paga el telo. En fin, te soluciona la vida si estás con él ya.

Esta subespecie de la raza humana es tan variada como personas en el mundo. Seguiremos investigando sobre el tema

miércoles, 4 de abril de 2012

Un católico descarriado

Fui a una escuela religiosa. En mi familia la religión siempre fue importante. Prácticamente podríamos dividir en dos a todos los que la integran: los que son fanáticos del Señor y los que atentan contra Él.

Durante mi vida me ido ubicando alternadamente en estos lugares. Hoy no sé donde me ubicaría. Pero sin embargo conocí a un católico descarriado, o tal vez un nuevo mecías gay.

Atractivo, conocedor de la palabra, con rose en el clero de la comunidad y muy puto son los adjetivos que lo definen. La primera vez que lo vi ni siquiera me fijé mucho en él. "Zafa" pensé, pero me dio religioso y no lo miré más.

Una vez que lo hurgué más y llegué a su interior -después de literalmente haber estado ahí- en esas conversaciones que se suceden después del acto le pregunté: "¿Cómo lidiás con esto y tu fe?" a lo cual él respondió:  "¿Esto qué?". Inmediatamente creí que era un boludo, pero analizándolo en profundidad me dije "Es un genio. Ni siquiera es importante para él".

Después de varios encuentros entendí -no es porque necesitara de varias reuniones sino porque realmente me gustaba- que él tenía su propia filosofía. Es decir llevaba su fe de una manera diferente. Practicaba, cumplía con los rituales, repetía lo que tenía que decir y luego se encamaba con tipos, les hablaba de Dios. En fin, evangelizaba profesando el amor. 



Hacer cola está de moda

Los comodorenses somos un pueblo sufrido. A las inclemencias del clima sufrimos el apatismo constante de todos y todas. Pero somos jodidos y nos gusta serlo. Es por eso que en Comodoro, en invierno, está de moda hacer cola en invierno.

Ya sea para el banco, para reclamar por el celular o enviar plata al extranjero, hacemos cola. Y lo hacemos afuera, porque los espacios son pequeños y no entramos todos. Lo hacemos en la intemperie porque estamos acostumbrados al frío y al viento. Lo hacemos en remera en invierno porque somos patagónicos.

Y vos, extranjero que vivís en esta ciudad te preguntás ¿Cómo distinguirnos a los que hacen cola en otras ciudades? Fácil: El hacer cola se vuelve una moda cuando es algo inútil. Por ejemplo para sacar una entrada para Arjona, para cargar nafta cuando no hay paro. Los comodorenses natos disfrutamos de las colas inútiles y de hacerlas bajo las inclemencias de las estaciones patagónicas. 

lunes, 2 de abril de 2012

ACTA me hizo paranoico

Soy una persona susceptible. A la publicidad, los concejos de mis padres y la televisión ahora le tengo que agregar una nueva fuente de mensajes: ACTA. Para los que no lo recuerden el Anti-Counterfeiting Trade Agreement era esa ley norteamericana que combatía contra la piratería y a la que se opusieron Google, Facebook, Twitter, WordPress, entre otras empresas.

Desde que supe de lo que se trataba pensé: ¿Pueden ellos hacer eso? ¿Pueden saber qué es lo que estoy mirando en YouTube, que es lo que recibo en mi correo, lo que decido descargar y de donde? Y cuando me respondí me traumé.

No ayudó que cerraran Megaupload, ni que hicieran lo mismo con Cuevana después.

Desde entonces soy muy cuidadoso con internet. Reviso el historial y borro las páginas que contienen piratería, trato de no estar mucho en un sitio que sé que tiene contenido ilegal. Borro los mail que vienen con adjuntos y material de derecho de autor. He llegado a ver por completas las publicidades que están antes de los video de YouTube sólo por culpa, para dejar en claro que soy un ciudadano honesto. Pero con esta paranoia no se puede vivir.

domingo, 1 de abril de 2012

Mi vecina la tetona

Petisa, morocha y joven. Es la mina más deseada de la cuadra. Hubo un tiempo, cuando ambos éramos jóvenes, que eramos muy amigos. Con su llamativa figura era fácil obtener la atención de todo el mundo. De los hombres que no podía resistir esas pronunciadas curvas y de las mujeres que las envidiaban.

Siempre con micropolleritas, un top claro y uno breteles bien marcados en sus hombros perfectos solía andar. Ir a comprar era como desfilar ante una pasarela. Uno de sus mayores defectos eran sus novios. Siempre elegía para la mierda, no sé por qué hablo en pasado, lo sigue haciendo.

A lo que me refiero es a que teniendo el abanico de muchachos que tenía siempre optaba por el feo, el drogón, el que eran un vago, el que tenía hijos, el que no la quería, etc. Creo que disfrutaba demostrar que sufría por amor y poder encontrar, ella, un pecho que la contuviera.